Entrevista exclusiva con Arne, el City Manager golpeado

Arne aus den Ruthen fue víctima de ‘gandallas’

La noche de este martes 16 de febrero, Arne aus den Ruthen hacía su recorrido por las calles de la delegación Miguel Hidalgo, donde funge como City Manager, cuando fue agredido por 4 escoltas.

Arne buscaba llevarse unos vehículos mal estacionados al corralón por múltiples violaciones de tránsito y empezó a transmitir en vivo mdeiante la App Periscope para tener testigos de los hechos, pero unos escoltas lo empezaron a amedrentar y los hechos derivaron en el Ministerio Público la madrugada de este miércoles, en donde el funcionario público reportó el robo de su teléfono celular y agresiones en su contra; los hechos son graves y la situación en las calles de la Ciudad de México parece cada vez más complicada. Al respecto buscamos a Aus den Ruthen.

Arne aus den Ruthen Haag se toma un tiempo antes de la entrevista para dar una clase de cómo mencionar su nombre. 

Aus den Ruten es el apellido de mi padre (de origen alemán). Haag de mi madre (de origen suizo) y Arne es otomí”, explica el polémico director general de administración delegacional, o como coloquialmente se le conoce, el City Manager de la Miguel Hidalgo

El ex panista y ex candidato independiente a jefe delegacional se toma otros minutos para platicar que los primeros indicios de la figura del City Manager datan de hace 112 años y que se creó en ciudades donde separaron el arte de la política y la ciencia de la política. 

“En las ciudades del norte de Europa, y en las estadounidenses, hay dos figuras en la ciudad una que es el alcalde y otra que es el city manager.

El primero lleva las relaciones con los medios, con los vecinos, y con otros alcaldes la negociación y concertación.

El segundo hace las cosas sin andar dialogando, como tapar baches o podar árboles, eso no se platica, se hace”, explica. 

Eso es Arne, el brazo ejecutor de las políticas de la delegación, el rostro que le ha puesto cara a 'los gandallas' y quien ha tomado como herramienta las redes sociales para exhibir a quienes incumplen con las reglas de convivencia cívica, aunque esto le haya costado ya ser encañonado por un guardia de seguridad, algunos golpes en las costillas y una queja ante la Comisión de Derechos Humanos local. 

“En el espacio público perdemos nuestra intimidad y todos somos vistos, tú lo sabes, como ciudadano. Las personas que quieren hacer una tontería saben que están expuestos a ser filmados, a ser vistos. No tires basura porque puedes ser filmado, esa es la advertencia”, sentencia Arne, quien se niega a que los medios de comunicación lo acompañen en los recorridos que realiza –COSAS siguió al funcionario, como si de un celebrity se tratara, para fotografiarlo en sus operativos–, o muy temprano por la mañana o por la tarde-noche, pues la presencia de cámaras exaspera los ánimos de 'los gandallas'.  

Su método, explica, es mirar a los ojos a quien comete una falta cívica y dialogar con él, para desarmarlo y evitar cualquier reacción violenta; cuando esto no funciona, entonces saca su celular, pide apoyo a personal de la delegación, y comienza a filmar y transmitir vía Periscope. Según cálculos del funcionario, sólo 2% de los casos terminan en el escarnio público del 'gandalla', el otro 98% entiende 'por las buenas'. 

 

–Usted renegó durante la campaña electoral de los partidos políticos, sin embargo, ahora trabaja con un gobierno que llegó gracias a la plataforma de uno de ellos, el PAN, al que renunció en 2011.

"Mi agenda es en dos vertientes, en la vía electoral de las candidaturas independientes para que no se partidice la gestión pública, y en el ejercicio de la función, como City Manager, que busca no politizar la administración pública. Accedí a colaborar con la ingeniera Xóchitl Gálvez, porque ella no pertenece a ningún partido político". 

–¿Fue un premio de consolación? 

"No, porque no lo pedí. Me invitaron". 

–¿Usted propuso la creación de esta figura o ella lo puso sobre la mesa? 

"Durante la campaña tuvimos varios debates y entrevistas en medios, donde yo tenía en mi programa de gobierno la figura del City Manager y a la jefa delegacional, que es ingeniera como yo, le llamó la atención. Terminada la campaña, me invitó a colaborar para poder sumar ambas plataformas políticas. Ambos somos ingenieros y empresarios, el lenguaje que utilizamos y la perspectiva que tenemos de lo que debe ser lo público es muy afín". 

–¿La gente le tiene miedo? 

"Claro que le tiene miedo (a ser exhibidos) y debería tenerlo, el problema es que le perdimos el respeto a lo público porque no somos señalados, y lo que tenemos que recuperar es esta capacidad de castigo social. Antanas Mockus, un gran alcalde de Bogotá, lo tiene muy bien documentado y lo señala en tres pasos. Una sociedad primero debe tener moral, para que sepas que está mal tirar basura (en la calle) y te autocontengas. Los países primermundistas son de primer mundo, no porque tengan buenos gobiernos, sino porque tienen gente con moral pública". 

–¿Y en la Miguel Hidalgo no hay moral? 

"No, ese es nuestro gran problema nacional, que no tenemos consciencia del bien común, y cada quien, en la medida que puede, “agandalla” al otro. Entonces lo primero que tiene que ocurrir es que haya moral en las personas para saber qué está bien y qué está mal, cuando ese primer cerco falla, y a algún inmoral se le ocurre hacer algo indebido, viene la segunda barrera, el castigo social. Ahí se necesita una sociedad que señale al cochino, al corrupto, y cuando eso también falla, tiene que venir la ley como tercera barrera de contención". 

–¿Cómo elige el sitio hacer sus transmisiones en vivo?

"Son denuncias ciudadanas, no actúo por cuenta propia. En absolutamente todos los casos el proceso se origina a partir de la queja de alguien, las atendemos todas. Algunas las atiendo personalmente y suelo escoger aquellas donde el personal operativo puede ser amedrentado o agredido. Siempre voy solo, no traigo chofer o policías atrás. Trato en una primera instancia de convencer, si no funciona, pasamos a un segundo nivel, la sanción. Y cuando no funciona se activa el tercer nivel que es una remisión con mucha más fuerza, pero siempre hay estos tres pasos, diálogo, la multa, y la remisión". 

–¿Cuál ha sido el saldo de estas campañas y revisiones en la calle? 

"En solamente un mes hicimos más que los últimos seis años de gobierno. Personalmente me he levantado a (hace un cálculo mental) unos cien “gandallas”… yo les llamo “gandallas”. Por mi parte me he llevado algunos golpes en las costillas y muchísimos vecinos satisfechos". 

Lee la entrevista completa en la edición de MARZO de REVISTA COSAS

 

Imagen de Anonymous