Imagino que en más de una ocasión sentiste que tus problemas no tenían solución, esto le ocurrió a una mujer de la tercera edad que se hizo cargo de su nieto Jorge, quien lamentablemente no tiene padres y junto a su abuela tienen carencias económicas que los han llevado a pasar días sin probar alimento.

Esta situación motivó al pequeño de 8 años a pedir trabajo en una carnicería de Huimaguillo, Tabasco para apoyar económicamente a su abuela y hermanos.

La historia de Jorge refleja la desigualdad de oportunidades que viven miles de personas en nuestro país, especialmente en los estados del sureste.

Grupo Imagen reporta que Jorge vive en casa de su abuela junto a sus dos hermanos. Su padre los abandonó desde pequeños y su madre murió hace poco; por lo que quedaron al cuidado de su abuela materna.

Su abuela los ama profundamente pero por su edad avanzada le es difícil obtener los recursos económicos suficientes para darles lo necesario. Esto llevó al pequeño a buscar trabajo en su localidad y lo encontró en la carnicería de Felipe Garduza López.

“Me preguntó si tenía trabajo para él, a lo que le contesté ‘ ¿de veras quieres trabajar?’. Con una alegría inexplicable me dijo que sí, que volvería en cinco minutos, que solo le iría a avisar a su abuelita”

A los pocos minutos, Jorge regresó y tomó un cuchillo. Felipe se percató que no había comido, por lo que antes de iniciar la lección le ofreció alimentos.

“Decidí que iba a apoyarlo y tratar de enseñarle este humilde oficio, porque sé que primero Dios, le servirá”

Después de varios días de trabajo, Jorge recibió su primer pago y en palabras del dueño de la carnicería, no podía con su cara de felicidad, ya que nunca había tenido tanto dinero.