Tu perro puede morir si en verano lo dejas en el coche.

En verano es una época muy especial para disfrutar con nuestro mejor amigo, sin embargo, sus temperaturas no son iguales a la de un ser humano. Viajar en el coche con un perro debe hacerse siempre bajo una serie de precauciones y cumpliendo con
normativas, pero tu responsabilidad no acaban ahí: no se debe dejar al perro jamás solo en el coche estacionado, puede ser mortal.

Unir coche y calor puede resultar una combinación muy peligrosa para el perro, si no se toma ciertas precauciones. Es en el interior de los vehículos en verano donde son más habituales, los peligrosos golpes de calor que afectan al animal. Para prevenirlos, hay que evitar dejar al perro solo en el coche estacionado.

Nuestro perro tiene una temperatura de 39°C en condiciones normales, por lo que es una temperatura mucho más alta que la nuestra. Del mismo modo, debemos apuntar que los canes no sudan, por lo que tienen más dificultades para refrigerarse que
nosotros. Por ese motivo, un coche cuya temperatura sea muy elevada supone para el animal un importante factor de riesgo.

Debemos destacar también el cómo y cuándo afecta el calor a los perros, depende mucho de su raza y las condiciones innatas a ella. Lo más afectados suelen ser los más grandes, también aquellos que tienen mucho pelo y los que pertenecen a razas como los bulldogs; que pueden tener dificultades respiratorias.

Si te encuentras con un animal dentro de un coche y crees que corre peligro, lo que debes hacer es llamar inmediatamente al 091. Una vez que los policías evalúen la situación, podrán actuar de dos formas: intentando localizar al dueño del vehículo
para que habrá el coche y saque a la mascota, o de lo contrario, serán ellos quien rompan el cristal y liberen a la mascota.

Este verano actúa con cabeza por el bien de nuestros animales. No son válidas las excusas ni los "son cinco minutos". La cifra de animales muertos en coches ha ascendido notablemente en los últimos años. Tomemos conciencia de los peligros que genera y que el coche puede ser una trampa mortal para nuestro mejor amigo.

Imagen de Anonymous